En la planta experimental de Caleta Vítor, a 65 kilómetros al sur de Arica, hace tres años que está instalado y funcionando el equipamiento de energía eólica, idea de negocio desarrollada por Eduardo Monzón Pino y secundado por su hermana Violeta y su cuñado Rafael Lira Romero, además de la asesoría técnica del ingeniero de ejecución eléctrica Juan Ruz. Este kit ha dotado de agua de pozo para regar tres hectáreas y provee de energía al inmueble agrícola.
Hoy este emprendimiento forma parte de “Tarapacá Incuba” y está postulando al capital Semilla que otorga la Corporación de Fomento de la Producción, Corfo, a la vez que se está iniciando el plan de negocios y la etapa de comercialización piloto.
El sistema de alimentación de energía eléctrica a través del viento entrega tres mil watt de potencia y en estos momentos alimenta, durante todos los días, la bomba eléctrica y la vivienda ubicada en ese sector.
“Estamos en marcha blanca con el levantamiento de dos microturbinas eólicas, cuya energía llega a una caseta de mando que transforma la energía del viento en energía útil”, explican los emprendedores. Dichas turbinas generan 12 voltios y se constituyen en la solución ideal para los pueblos rurales que carecen de energía eléctrica y que de este modo la obtienen a mucho menor costo.
“Actualmente en los pueblos rurales los agricultores usan motores a combustible y gastan tanto en la compra de la bencina como en el transporte”, señala Violeta Monzón, basada en un catastro que efectuaron en la zona.
“Este kit de energía eólica está especialmente diseñado para localidades donde haya viento. Según nuestro estudio, en Caleta Vítor hay 50 parcelas que podrían utilizarlo, al igual como en sectores de Tana y Camarones”, agrega Rafael Lira. También esta tecnología innovativa puede ser instalada en otros pueblos, casas y terrenos agrícolas aislados de la región de Arica y Parinacota.
A los emprendedores les consta que dicho equipamiento cuesta más barato que alguno similar instalado en la zona sur del país.
Ya para el próximo año esperan iniciar la comercialización cuyas ventajas radican en el diseño innovador que aún con bajo flujo de viento genera la misma cantidad de electricidad o mayor que las normales.
La planta experimental “Camanchaca”, en su fase piloto, ha promocionado este sistema y ya cuenta con interesados en adquirir esta tecnología, lo cual –según Monzón, generará empleo en la zona.
La turbina tiene 2,4 metros de diámetro aunque están en condiciones de instalar de mayor tamaño. La torre en tanto mide 20 metros de alto y es totalmente de fierro. En la parte superior se instala la microturbina eólica.
El kit de energía renovable básico multipropósito (híbrido eólico solar) considera una microturbina de 900 watt, torre de 20 metros con sus respectivas amarras, un panel solar auxiliar de 40 watt, control electrónico e invertidor de potencia, además de la asistencia técnica de instalación y puesta en marcha y asistencia post venta durante seis meses.