Candidato a Concejal Jorge Mollo : “…Hoy en Día los Casados Somos Bichos Raros … Todos Están Separados…!
6 octubre, 2016   //   Sociedad

A través de una amena y sincera entrevista el dirigente social y gremial, Jorge Mollo Vargas, habla de lo humano y lo divino, sobretodo de su pasión, de su felicidad y de sus ganas de ser parte del municipio ariqueño, desde uno de los sillones del concejo municipal

“¡Ya es hora! Hay que cambiarlo todo!”, suelta sincero.

Mollo se altera, se vuelve más locuaz, le brillan los ojos, se indigna, creo yo que con honestidad, y luego se calma. Se vuelve a concentrar, sonriendo, buscando el hilo de la conversación, con un equilibrio notable y con un aire de sabiduría, que con sus 42 años, le llenan el discurso. Vivo, inquieto, pero también mesurado.

“Ya la gente no se traga los discursos hipócritas y cínicos de los lobos con piel de oveja y menos de lobos patanes y farsantes. Esta es una era de cambios y la gente lo sabe, una era de la información al instante. La época de la Guerra Fría, del Capitalismo versus el Comunismo, ya no son más”.

“Hoy en día el poder está en Oriente, pero también en Estados Unidos. No en la vieja Inglaterra. Los grupos políticos pierden injerencia. Esa es la realidad. ¡Porque la gente está madurando!”, subraya enfático, como buen hijo de pampinos… pero su sangre aymara, lo llama a la calma.

“¡Los ariqueños dejamos mucha plata en Tacna!”

El es Jorge Mollo Vargas.Y está seguro de que será concejal por Arica.

En la calle la gente lo detiene, lo reconoce, lo saluda con confianza. Será porque es esmeraldino, hijo de pampinos y madre sureña, también hijo de Socoroma (“Socoroma La bella”, como dice que le decía su Bisabuelo Serafín Gutiérrez), con una envidiable carrera como dirigente político y en especial con un pasado sindical que todavía lo llena de orgullo, que lo llevó a ser escogido para participar en la cumbre mundial de la OIT (Organización Mundial del Trabajo) el año 2004 y como el único representante sudamericano de los Trabajadores de General Motors.

“Esto es lo que me mueve. Por ejemplo, los ariqueños y los chilenos dejamos mucha plata en Perú, en Tacna. Debemos imitar su capacidad de entregar servicios y ser seductores. Son 120 millones de dólares anuales. Mi propuesta y mis metas son prácticas. Que el 50% nada más de toda esa plata, se gaste aquí. Eso significa trabajar todosen equipo con liderazgos colectivos capaces de concretar un cambio social, cultural. Incluso anímico. Motivarnos entre todos. Tener mejores servicios, subirnos entre todos nuestra AUTOESTIMA, así, con mayúsculas, para vernos y sentirnos ganadores. Todo pasa por eso. ¡Y lo vamos a lograr!”.

Creciendo entre Esmeraldinos
De chico, Jorge supo de meterse entre las patas de los caballos, primero marchando por el cierre de su escuelita querida, la E – 5 Esmeralda. Después como dirigente del Liceo Politécnico A – 2 de Arica, luego en las grandes ligas, como sólido dirigente en la General Motors y actualmente como vicepresidente regional del partido de la falange.

“Estudié en la gloriosa Escuela E-5 Esmeralda, soy esmeraldino de tomo y lomo, Fui por años de los queridos y respetados vecinos de Esmeralda’; los Villalobos, los Canchalla, los Roco, los Butrón, Los Salamanca, Los Fernández, todos marchamos a la escuela nueva en O’higgins con pancartas y letreros, cantando el himno de la escuelita querida… “Escuela Esmeralda, refugio de mi dulce hogar”, cantábamos llorando, porque nos cerraban la escuela antigua y nos íbamos a una nueva aventura. Fue memorable. Ahora hago mi vida junto a los vecinos de la Población Rosa Esther, igual de apasionada.”

La sólida palabra del abuelo
Luego Jorge postuló al Liceo Politécnico.

“Había que dar una prueba difícil, y estudié técnico en estructuras metálicas. Hoy soy soldador 4G. Algo así como un profesional en Soldadura. Pero vino el compromiso social. Mi deseo indomable de organizar y liderar, ligado a mi historia familiar, porque mi padre también fue dirigente sindical y mi abuelo, también fue un activo dirigente pampino, ahí empezó esto de la esencia del servicio social”.

Su abuelo era dirigente en las salitreras. Su padre, del que se agarraba al cinto a los cinco años y partía a cuanta actividad gremial se daba, su viejo querido, Luis Mollo Gutiérrez, se codeaba con los grandes de la política chilena y en especial la sindical como Manuel Bustos y María Rozas.

“De ellos entendí que tener una palabra firme y confiable, es primordial. Saber que no eres perfecto, que te equivocas, pero que aprendes de tus errores, también. Eso te da el cimiento para hacer cualquier otra cosa, en cualquier otra organización. Como por ejemplo, el municipio.”

Después se encargaría de formar la primera Federación de Estudiantes de Arica, con miembros del Liceo B-4, del A-1, del A-5 e incluso del cuiquísimo Santa Ana, a principios de los 90.

La escuela de la GM
“En el primer año fui dirigente estudiantil y parte de la directiva de una alianza. Te hablo de cuando en el querido ‘Poli’ había 4 mil alumnos. El año 90 fui elegido dirigente del centro de alumnos y de allí no paré nunca más”.

El año 90, Jorge con otros dirigentes encabezó uno de los primeros grandes ejercicios democrático en Arica.

“queríamos que cada alumno votara. Eran los años difíciles en que recién volvía la democracia, para la elección del centro general de alumnos, creamos un reglamento interno de votaciones cuyas bases perduran hasta el día de hoy.

Después, se ganó el respeto de sus pares como el más destacado dirigente de la General Motors, donde fue reelecto por varios años consecutivos…Y de ahí no paró más.

“¡Nos vamos a tomar el Morro!”

Pero dime, Jorge…Qué es eso de ‘¡¡Al Mollo muchachos!!” Está mal pronunciado o es un error de imprenta?
Jajaja…! No. Estoy orgulloso de mi eslogan. Es lo mejor que nos pudo haber pasado, porque la gente se identifica con él. Hay una identidad, asocié mi apellido con ese grito de conquista, de rebeldía, incluso de hastío, con todo lo que pasa en este rincón de Chile. ¡Los inconformes, los cansados, los relegados de Arica, nos vamos a tomar el Morro!”

¿Pero qué es lo que vas a lograr con todo este esfuerzo?
“Voy a llevar la capacidad de gestión al municipio, esa que me llevó a lograr el mejor plan de reconversión de Chile el año 2008 en la GM, cuando había que cerrar y nos plantamos frente al intendente de entonces. El Estado no tenía las herramientas. Tuvimos que inventarlas, conseguirlas… ¡Y logramos 210 cupos para que mis compañeros trabajadores hicieran cursos de técnicos mineros de casi un millón y medio de pesos y calificaciones de soldadores entre otras cosas… Gratis!”.

¿Se vienen buenos tiempos, Jorge?
“¡Pero claro que sí! Ya te hablaba de lo económico y cómo Tacna se queda con todo. Se concretarán construcciones y proyectos del Gobierno y también privados que darán trabajo, un casino gigantesco, un Mall, y hay que defender los derechos de los trabajadores. Como También la gente afectada por los Polimetales que necesita una verdadera justicia. Hay mucho que hacer”.

“¡Vamos a tocar el cielo!”

¿Pero algo más hay que cambiar, no?
“Son muchas y muy variadas las propuestas. El municipio es un gobierno dentro de otro gobierno… Pero si no cambiamos nuestra forma de vernos a nosotros mismos, no vamos a lograr nada… Vamos a crecer. ¡Vamos a lograr tocar el cielo! Pero sólo si nos volvemos mucho más humanos, menos metalizados. Pero también más prácticos y pragmáticos, trabajando duro, dando espacios, entendiendo bien que, ¡Si el de al lado mío, mi vecino, crece, yo también voy a crecer!”.

Todos en la ruta de Brad y Angelina

¿Y cuál es la importancia de tu familia, de tus raíces…?
Es vital. Del día a día. Hemos aprendido de otras culturas, hemos viajado, hemos interiorizado que nuestros problemas son los mismos que los de un trabajador de Korea, de Taiwán o de Los Angeles. Conocemos bien otras culturas. Otros idiomas. Pero soy aymara, mis abuelos, mis bisabuelos, mis tataraabuelos, todos están enterrados en el pueblo de Socoroma. Fueron fundadores y aportaron con su trabajo a crear Arica, como tantos otros”.

¿Y te das el tiempo para verlos?
Mi abuela Elsa Gutiérrez Loredo aún vive, tiene 90 años. Acabo de ir a dejarla a casa de una de sus hijas. Ayer conversábamos y le dije, “Abuelita, soy candidato a concejal…” Y ella me respondió “¡Nunca te olvides de quién eres… y tráeme unos calendarios para repartir…!”

Entonces, Jorge… ¿eres feliz?
“Mira…en esa comisión electoral de fines de los 90 de que te hablé, allá, en el Liceo Politécnico, había una niña hermosa. Muy hermosa. Se llamaba Erika Caiconte Castillo. Ella y yo teníamos 15 años. Y nos enamoramos. Me casé con ella. Tenemos tres hijos y sí. Soy feliz. Soy muy feliz. Vivimos felizmente casados aún. Y digo aún, porque todos se están separando, hay como una moda…Ahora nosotros los casados, somos como bichos raros…”

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