CONAF Planta 200 Queñoas para Restaurar Bosque en Peligro
8 octubre, 2018   //   Nacional, Sociedad

Equipo sumó apoyo del Municipio de Putre para mejorar acceso al lugar y participación de dirigentes del territorio de Chapiquiña, todo enmarcado en el proyecto Manejo Sustentable de la Tierra.

Las primeras doscientas queñoas de un total de dos mil que se forestarán de aquí al verano, como parte de las acciones del proyecto Manejo Sustentable de la Tierra, plantó CONAF, al interior del Parque Nacional Lauca, en el sector Alto Pachama.   La actividad –jueves 4- contó con el apoyo de dos dirigentes del territorio de Chapiquiña, aledaño a la zona boscosa y el aporte de la Municipalidad de Putre para mejorar el camino de acceso al bosque nativo de esta especie única en el territorio nacional (Polylepis rugulosa).

Héctor Peñaranda, director regional de CONAF, resaltó que “con este esfuerzo queremos restaurar lo que se dañó en el pasado, por eso nuestra meta es recuperar un ecosistema único y valioso en bien de nuestra comunidad y el país, ya que no debemos olvidar que la queñoa precordillerana está categorizada ´En Peligro´ y en el contexto nacional prácticamente sólo está en nuestra región”.

La jornada tuvo calidad de ensayo para validar técnicas de plantación –con variantes respecto a otras plantaciones-, y como preparación para forestaciones masivas que se planifica concretar a partir de noviembre con la participación de las comunidades de precordillera y voluntariado local.

La forestación

Tomando su lugar para trabajar en serie para hacer más eficiente el trabajo a realizar con gran esfuerzo a 3.800 metros de altitud, el equipo se repartió entre plantadores, estacadores, enmalladores, regadores y transportistas de las plántulas traídas del vivero de Putre. Su meta fue llenar los vacíos del bosque original, producto uso indiscriminado y sin reposición en épocas pasadas, así como de quemas que se reflejan en los tocones ennegrecidos diseminados en el paño de unas 400 hectáreas.   La novedad fue el cerco a instalar en cada plantita, a fin de evitar que su primera fase de crecimiento las afecte el “ramoneo” o consumo de hojas y ramas por parte de los animales.

Néstor Flores Gómez, presidente de la Comunidad Indígena del territorio de Chapiquiña y Raymundo Choquechambe, presidente del Centro Cultural y Artístico de Pachama, hicieron de cargadores de las cajas que llevaban las bolsitas traídas del vivero de Putre, hasta el punto de plantación de los diferentes grupos. Pero su presencia fue mucho más que eso, ya que aportaron la riqueza de sus relatos como pobladores de la precordillera, y conocedores de las especies que completan el bosque, los usos aprendidos de sus padres y abuelos y hasta las vivencias que tenían de niños jugando entre los árboles, “sin saber en esa época la importancia mundial que tiene este bosque”, según indica don Raymundo.   El dirigente precisó que para ellos la queñoa es como su árbol sagrado y que en tiempos de hambruna dio vida a la comunidad y ahora vamos a hacer todo lo posible para apoyar que se extienda el bosque y ojala el Parque porque también tenemos lugares patrimoniales que proteger”. Don Néstor a su vez indicó que “éste es un día especial para nosotros al estar reforestando este sector donde la queñoa se está extinguiendo. Hay que reconocer la labor tan ardua de los funcionarios de CONAF y el apoyo que ha dado también la Municipalidad. La reforestación es un gran apoyo para nosotros que estamos preocupados por las mineras y vamos a tratar con nuestra comunidad de ver cómo apoyar con el agua, ya que es tan difícil traer hasta acá el recurso”.

Ecosistema

La forestación con las 200 queñoas se hizo en el sector conocido como Coapata, que significa lugar de coas en altura, ya que también el bosque contiene especies como este arbusto de especial importancia en el mundo aymara por su uso en los rituales. Esta diversidad de flora tuvo su importancia diaria en la vida comunitaria, tal como el caso de la “tastaja”, la que según cuentan don Raymundo y don Néstor servía para barrer cuando no había escobas, y se sacaba de a dos ramitas largas. “Mi abuelita en Socoroma mandaba a buscar temprano para barrer por eso en el pueblo es una cultura hasta ahora sus calles limpias”, dice don Néstor.

 

Pamela Moscoso, agrónoma del Programa Arborización, dice que “además de bonito, fue gratificante poder aportar un poco a la restauración del bosque y lo que más le llamó la atención fue el compromiso de la comunidad a través de sus dirigentes, lo que es muy importante para nuestra labor”.

La técnica

Víctor Quezada, jefe del departamento de Desarrollo y Fomento Forestal muestra al inicio el paso a paso de la plantación, y explica las innovaciones del cercado de protección, la importancia de un primer riego no inferior a veinte litros de agua y el manejo de la tierra al poner la plantita. De hecho recalca que en cualquier plantación hay que invertir en razón de diez a 1 sobre la calidad de la hoyadura y su tierra con materia orgánica. Porque en cualquier parte, vale el manejo sustentable de la tierra.

 

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