Ganado Doméstico de la Reserva de la Biosfera Recibe Primer Tratamiento Sanitario de CONAF
16 octubre, 2016   //   Sociedad

 

Proyecto busca fortalecer la sanidad de la masa ganadera al interior de las áreas silvestres protegidas. Se trata de prevención de los contagios por sarna, desde y hacia la fauna silvestre, 

Codo a codo con don Basilio Castro, ganadero y único residente del sector Caracota, al interior de la Reserva de Biosfera Lauca, trabajó un equipo de once funcionarios de CONAF, incluido su director regional, Guillermo Cisternas, para llevar a cabo el tratamiento sanitario de 120 llamos. El piño de animales domésticos es el primer grupo de una masa ganadera de mil quinientos animales que se atenderán en una primera etapa, con la finalidad de prevenir y evitar contagio de enfermedades desde y hacia la fauna silvestre, fortaleciendo de ese modo tanto la sanidad de la ganadería camélida local, como la conservación de las especies protegidas que existen en la Reserva, en especial la vicuña.

 

Sólo hacía un par de semanas antes, la oficina regional de CONAF recibió para este trabajo un stock de materiales e instrumental de uso veterinario. El equipamiento surge del proyecto de carácter piloto, denominado “Instalación de un sistema de manejo salud/enfermedad en la fauna vertebrada residente en las áreas silvestres protegidas de Arica y Parinacota”.

 

Para el director regional de CONAF, la jornada de Caracota es un esfuerzo que inicia el cumplimiento no sólo de un compromiso establecido en la mesa ganadera de los consejos consultivos, sino que representa un hito en materia de acciones que favorezcan directamente la tarea de conservación que nos corresponde. Sabemos que la actividad productiva de la zona es la ganadería camélida, la que convive con la emblemática vicuña, de allí que este esfuerzo tendrá una doble connotación que nos satisface mucho”.

 

Una salud

El proyecto está inspirado en el concepto ´Un mundo/ Una salud´, que permite mirar con más amplitud la dinámica y los efectos de las enfermedades en el mundo viviente, conformado por humanos y animales. Plantea asimismo que los seres humanos -incluidos sus mascotas y animales domésticos- y las especies silvestres están cada vez más cerca y que es necesario atender el tema de la salud tomando en cuenta estas interrelaciones, así como prevenir las enfermedades respetando la integridad de los ecosistemas, los que a su vez hoy están afectados por factores como el cambio climático o las modificaciones del entorno.

 

En el caso regional la convivencia entre comunidades andinas y mundo silvestre viene de tiempos ancestrales, sin embargo hoy queda menos gente para atender los rebaños. Don Basilio es miembro de la comunidad indígena de Surire. Sus vecinos más cercanos residen uno en el sector Surire y el otro en Chilcaya.

 

Pero el ganado sigue siendo el bien patrimonial la familia, de allí que el proyecto traerá beneficios tanto a nivel doméstico como a las metas de conservación, propias de un área silvestre protegida, en este caso tres áreas, ya que la Reserva Nacional Las Vicuñas junto al Parque Nacional Lauca y el Monumento Natural Salar de Surire, conforman la singular Reserva de Biosfera Lauca.

 

 

De acuerdo a encuestas en terreno, efectuadas por el encargado de Asuntos Indígenas de CONAF, Sandro Maldonado, al alero de los acuerdos tomados en los consejos consultivos donde participan familiares de don Basilio, en toda la Reserva de Biosfera Lauca el ganado doméstico alcanza las 7.646 cabezas, las que se reparten en 3.765 llamas, 3.483 alpacas y 398 ovejas.   Las vicuñas en tanto, según la última estimación del 2015, alcanzarían una población de alrededor los ocho mil quinientos ejemplares.

 

En Caracota, si bien el piño de llamos de don Basilio presentaba un buena salud y calidad ganadera, la asistencia sanitaria de parte de CONAF abarcó tratamiento vitamínicos y antiparasitario, así como inyecciones preventivas contra la sarna enfermedad que aqueja también a la vicuñas, lo que motiva conflictos con las comunidades.

 

En este sentido el proyecto postula trabajar diferentes vías para reducir la carga infecciosa que hay en el territorio, según se planteó en la jornada preparatoria de capacitación a los equipos locales. Manejar los revolcaderos de las vicuñas y seguir una asistencia sistemática con el ganado doméstico, figuran en la lista.

 

Los mil quinientos animales que se atenderán en esta primera etapa, representan el 20% del ganado doméstico presente en la Reserva. Para el 2017 se espera avanzar al 50%. En tanto don Basilio, el primer ganadero en ser atendido a través de la iniciativa, da las “gracias porque nos cooperen” y advierte que “cuando hay años malos vienen todas las enfermedades y cuando los años son buenos no hay tempestad y no vienen las enfermedades”. Luego agrega: “La vicuña contagia y se come los pastos, pero es bueno que cuidemos a todos los animales, tanto los silvestres como los nuestros, los domésticos”, concluye tras la agotadora jornada a más de 4.200 metros de altitud donde él vive.

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