Por primera vez en el campeonato San Marcos de Arica jugó con dos centrodelanteros desde el minuto cero. La apuesta ofensiva del entrenador Germán Cavalieri estaba dando resultado, pero todo se vino abajo cuando en el minuto 79 el delantero Thomas Jones anotó el segundo gol de Copiapó.
¿Qué pasó? El entrenador Kenny Mamani cree que la estantería del equipo se vino abajo cuando San Marcos perdió el equilibrio en su zona defensiva. «Jugar con dos delanteros fue beneficioso hasta que Arica pudo mantener la superioridad numérica en el último bloque».
«San Marcos fue sobrepasado por las bandas, y esto obligó a los centrales a salir hacia las bandas», apunta Mamani. Las imágenes gráfican con claridad que en el segundo y en el tercer gol de Copiapó, San Marcos fue incapaz de defender su arco.
¿Qué onda con los cambios?
El entrenador Germán Cavalieri no había hecho cambios cuando Thomas Jones anotó para Copiapó el 1 a 0 y el 2 a 1. (A los 46 y 79 minutos). Pero antes que Jones anotara el lapidario 3 a 1, Cavalieri había hecho tres cambios: 81 Cristóbal Cáceres x Ramón Fernández, 81 Italo Müller x Facundo Velazco y 88 Matías Moya por Marcos Camarda. Conclusión: los cambios influyeron negativamente solo en el último gol de Copiapó.
Perdió presencia ofensiva
Sin Fernández y Velazco, San Marcos perdió tenencia de balón y sin Camarda perdió presencia en ofensiva. Cavalieri sacó de la cancha dos creadores y un delantero, e hizo ingresar a un volante de contención y dos defensas centrales.
Para asegurar un cupo en la Liguilla de Promoción, el sábado 18 de octubre de 2025, a las 12:30 horas, San Marcos debe jugar de local ante Unión San Felipe. El ascenso directo, prácticamente, se le fue de las manos al conjunto ariqueño, pero la Liguilla nunca debe ser mirada con malos ojos.
Hugo Canales. Periodista deportivo, Arica

