- Desde Aguas del Altiplano alertan sobre los efectos del aceite de cocina en el alcantarillado, recordando que este residuo puede reciclarse y evitar daños a la infraestructura sanitaria.
El sistema de alcantarillado cumple un rol esencial para la salud pública, el funcionamiento de la ciudad y la protección del medioambiente. Sin embargo, su correcto funcionamiento depende en gran medida del uso responsable que haga la comunidad. En este contexto, el vertimiento de aceite de cocina usado por las cañerías se ha transformado en una de las principales causas de obstrucciones y emergencias sanitarias.
Desde Aguas del Altiplano explican que el aceite no se disuelve. Al enfriarse dentro de las tuberías se solidifica, se adhiere a sus paredes y va formando capas de grasa que reducen progresivamente la capacidad del alcantarillado. Este fenómeno puede terminar en reboses de aguas servidas, malos olores, daños en viviendas y afectación directa a la vía pública.
A nivel ambiental, el impacto es igualmente relevante. De acuerdo con antecedentes técnicos utilizados en campañas sanitarias y ambientales, un solo litro de aceite puede contaminar más de 1.000 litros de agua, dificultando los procesos de tratamiento y afectando los ecosistemas. En términos operacionales, la presencia de grasas y aceites es uno de los factores más recurrentes en las obstrucciones de alcantarillado urbano, generando altos costos asociados a limpiezas de emergencia y mantención de la red.
Puntos de acopio
Como parte de su compromiso con el cuidado del entorno y la prevención de estas situaciones, Aguas del Altiplano mantiene puntos de acopio de aceite de cocina usado para reciclaje en la Caleta de pescadores de Arica y en el Super Agro Santa María, facilitando a la comunidad una alternativa concreta y responsable para disponer este residuo. El aceite recolectado es posteriormente valorizado y reutilizado en la producción de biodiésel y otros subproductos industriales, aportando a la economía circular y reduciendo su impacto ambiental.
Desde la sanitaria recalcan que evitar verter aceite por el desagüe es una acción simple, pero de alto impacto. Almacenar el aceite usado en envases y llevarlo a los puntos de acopio permite proteger la infraestructura sanitaria, reducir riesgos ambientales y cuidar un recurso tan escaso como el agua, especialmente en una región como Arica.
El llamado es claro: el cuidado del alcantarillado comienza en el hogar. Cada buena práctica cuenta para resguardar un sistema que es clave para la calidad de vida de toda la ciudad.

