Con una emotiva procesión por tierra y mar, la comunidad de Arica conmemoró la tradicional festividad de San Pedro y San Pablo, una de las expresiones religiosas y culturales más significativas del borde costero.
La actividad comenzó con una solemne misa celebrada por el obispo de Arica, monseñor Moisés Atisha, en la que participaron la directiva del Sindicato de Pescadores Artesanales, autoridades civiles y militares, además de pescadores y sus familias, quienes agradecieron por el trabajo realizado durante el año y pidieron protección para quienes diariamente se hacen a la mar.
Posteriormente, se realizó la tradicional procesión de la imagen de San Pedro por la bahía de Arica, acompañada por embarcaciones engalanadas, bailes religiosos, bandas de bronce y una gran cantidad de fieles que dieron vida a una de las expresiones más arraigadas del patrimonio cultural y espiritual de la región.
La ceremonia contó con la participación del delegado presidencial regional, Cristian Sayes Maldonado; la seremi de Economía, Romina Cifuentes; y el seremi de Seguridad Pública, Pedro Álvarez, quienes acompañaron a los hombres y mujeres de mar en esta celebración que cada año renueva la fe, la identidad y las tradiciones de la región.
El delegado presidencial regional, Cristian Sayes Maldonado, destacó el profundo significado de esta festividad para la identidad regional. «Hoy acompañamos con mucho respeto y orgullo a nuestros pescadores artesanales y a sus familias en una tradición que refleja la historia, la fe y el esfuerzo de quienes viven del mar. El Gobierno del Presidente José Antonio Kast reconoce el aporte que realizan diariamente al desarrollo de la región y reafirma su compromiso con la protección y fortalecimiento de la pesca artesanal y de nuestras tradiciones», señaló.
Por su parte, la seremi de Economía, Romina Cifuentes, valoró el aporte económico y cultural que representa el sector pesquero. «La pesca artesanal es parte de la identidad de Arica y una fuente de sustento para muchas familias. Esta celebración nos recuerda la importancia de preservar nuestras tradiciones, al mismo tiempo que seguimos impulsando iniciativas que permitan fortalecer el desarrollo de este sector productivo tan relevante para la región», afirmó.
La festividad de San Pedro y San Pablo volvió a unir a la comunidad ariqueña en torno a la fe, el mar y las tradiciones, reafirmando una celebración que forma parte del patrimonio cultural y religioso de Arica y Parinacota.

