• La actividad tradicional marca el inicio de un nuevo ciclo solar, dedicada al Padre Sol que con su calor da vida a la Pacha Mama (Madre Tierra), por lo que se le considera el Año Nuevo Indígena.
• En Arica el Pueblo Quechua festeja ese momento solemne con una vigilia que considera diversas actividades rituales y de divulgación de la cultura ancestral, cuyo idioma lo hablan más de 10 millones de personas en América Latina, incluido Chile.
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Con los primeros rayos del sol de este domingo 21 de junio, el Pueblo Quechua comenzó un nuevo año indígena con el tradicional Inti Raymi (Fiesta del Sol) en lo alto del Orqo(cerro) Mayta, al interior del Valle de Azapa, en una cita convocada por la Asociación Kawsaq Llaqta (Pueblo Vivo) de Arica.
Ese momento, a las 7:15 horas exactas, marcó la culminación de una jornada iniciada la tarde del sábado en el Espacio CulturalRural La Paskana. La ceremonia se desarrolló ante la mesa de ofrendas dotada de la sagrada hoja de coca, inciensos, maíz, semillas, chicha de jora y alcohol, en un acto de agradecimiento al astro rey, por su presencia vitalizadora ante la Pachamama (Madre Tierra) y en el universo.
Tal actividad ancestral se cumple año a año, sumando esta vez a decenas de personas externas a la organización, entre ellas profesores, profesionales de la salud y vecinos que buscan conocer y acompañar a este grupo originario en su constante revaloración de su cultura, heredera de ese conglomerado de etnias que llegó a constituir el Imperio Inca, cuya presencia se extendió desde el sur de Colombia a las cercanías de Concepción, en Chile. Su influencia es tal que mucho de los vocablos quechuas forman parte del lenguaje que habitualmente se habla en Chile, como la palabra “guagua”. Este idioma lo hablan más de 10 millones de personas en América Latina.
La apertura de ese programa fue hecha por la presidenta de Kawsaq Llaqta (Pueblo Vivo), Haylen Chang Cutipa, quien agradeció la asistencia de los invitados, entre ellos del DirectorRegional (S) del Servicio Nacional del Patrimonio, Pablo Leiva, y deMaría Choque, Coordinadora de la Oficina de Desarrollo Indígena de la Municipalidad de Arica, instituciones que apoyan permanentemente ésta y otras iniciativas de la asociación.
La dirigente destacó la fortaleza de la presencia quechua en Arica y Parinacota en la ciudad y en algunas comunidades rurales, cuyos descendientes mantienen una dinámica presencia en la vida comunitaria regional. También la herencia cultural se materializa en los vestigios arqueológicos situados en la zona, con el Qhapaq Ñan(Camino del Inca) como principal ejemplo.
También resaltó la participación de la yachachiq (maestra) Modesta Merma, promotora destacada de la cultura ancestral, profesora y autora de diversos libros referidos al idioma y costumbres ancestrales; del Ballet Folklórico de la Universidad de Tarapacá, de la educadora y yerbatera Cora Trujillo y de los hermanos Tapia Mamani, que presentaron música folklórica quechua.
El programa cumplido este año incluyó inicialmente el encendido del Willka Nina (Fuego Sagrado), la exhibición de fotografías, libros, gastronomía, música en vivo, charlas temáticas y hasta un intenso foro tras la exhibición del documental “El Guardián de los Andes”, que se refiere al hallazgo y preservación del cuerpode un niño andino, encontrada en el Cerro El Plomo, cerca de Santiago. Tal exhibición cinematográfica fue conducida por Juan Pablo Donoso, en representación de AricaDoc, entidad dedicada a la difusión del séptimo arte.
La serie de actividades finalizó con los asistentes compartiendo un plato matinal de kalapurca, muestra de la gastronomía típica de los pueblos andinos.

