Institución impulsa programas para reducir brechas laborales y promover la autonomía económica femenina en rubros tradicionalmente masculinizados.
La presencia femenina en oficios y cargos que hasta hace algunos años eran exclusivos de hombres es cada vez más visible en la región de Arica y Parinacota. De este modo, hoy no es extraño ver a mujeres liderar equipos, ejercer como encargadas de seguridad o desempeñando roles en rubros como el portuario, el transporte u otros que por décadas fueron exclusivos de hombres.
Desde el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg), su directora regional, Camila Roberts Ázocar, destacó que este avance responde al trabajo sostenido que impulsa la institución para reducir brechas y promover la igualdad de oportunidades. “Uno de nuestros principales objetivos tiene que ver con la superación de las diferentes barreras que no permiten que las mujeres se incorporen en igualdad de condiciones al mundo del trabajo”, señaló la directora, quien recalcó que aún existen rubros altamente masculinizados como la construcción, la minería y la pesca, que poco a poco se han aperturado a la inclusión femenina.
En ese contexto, Roberts explicó que el Programa Mujer Jefa de Hogar ha sido una herramienta clave para promover la autonomía económica femenina, mediante capacitaciones y talleres orientados a oficios no tradicionales. “El año pasado tuvimos mujeres capacitándose en conducción profesional, y hoy vemos a conductoras de buses eléctricos e incluso a mujeres que se desempeñan como guardias de seguridad. Estos oficios tienen mejores remuneraciones, lo que se traduce en una mejor calidad de vida para ellas y sus familias”, indicó.
A lo anterior se suma el Programa de Buenas Prácticas Laborales con Equidad de Género, a través del cual el Sernameg trabaja junto a instituciones como la Cámara Chilena de la Construcción, la Empresa Portuaria Arica y Ferrocarriles de Chile, para unir el enfoque de género en sus operaciones. “Incorporar el enfoque de género tiene que ver con mejorar las condiciones laborales, incluir más mujeres dentro de las plantas y, al mismo tiempo, prevenir la violencia y el acoso laboral, situaciones que históricamente se han dado con más frecuencia en espacios muy masculinizados”, precisó la autoridad.
Finalmente, la directora regional valoró el ejemplo de aquellas mujeres que han decidido dar el paso e incursionar en áreas no tradicionales, convirtiéndose en referentes para otras. “Son mujeres pioneras, que inspiran y abren caminos. Hoy vemos, por ejemplo, a unas quince conductoras recorriendo la ciudad de Arica, mujeres que dan confianza y orgullo. Queremos que más jefas de hogar se sumen a nuestros programas, que estudien y accedan a carreras técnicas o profesionales, incluso en áreas históricamente masculinizadas como la construcción o la agricultura”, concluyó.

