Productores locales manifestaron preocupación por las 76 mil hectáreas que quedaron bajo protección en la región, lo que podría afectar faenas mineras.
A propósito de una reunión que concentró a medios de comunicación locales con la nueva directiva de la Asociación Gremial Minera de Arica, el gremio manifestó su preocupación por la entrada en vigencia de la Ley 21.600, también conocida como Ley de Sitios Prioritarios, que podría afectar directamente las operaciones de la pequeña minería. Son cerca de 76 mil hectáreas las que, bajo la nueva normativa, pasan a estar bajo definición de protección.
Eduardo Álvarez, representante de los pequeños mineros de Arica y Parinacota, mencionó que “cada ley que aparece enfocada a la minería resiente a la pequeña minería, porque no tenemos los recursos necesarios para absorber las exigencias que piden estas leyes”.
Agregó que actualmente existen alrededor de 12 productores activos en la región, quienes además de generar empleos directos e indirectos, ofrecen oportunidades de práctica a estudiantes del Liceo Pablo Neruda. “Es importante aclarar que la pequeña minería en la región, dentro de los proyectos de explotación tenemos un ítem que es el de respetar el medio ambiente, las áreas protegidas, y tenemos que cumplir con la materia que pide la normativa. Nuestros proyectos pasan por una evaluación ambiental también, así que tenemos un respeto por el cuidado del medio ambiente”, recalcó Álvarez.
El dirigente añadió que esperan que en los próximos días se realicen reuniones a nivel nacional entre las ministras de Medio Ambiente y de Minería, con el objetivo de llegar a un consenso. “Es una ley muy invasiva, que puede cerrar nuestras faenas. Hay movilizaciones en distintas regiones, como Atacama, y estamos coordinados a través de la Red Nacional de Pequeños Mineros”, puntualizó.
La Ley 21.600, aprobada recientemente, crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, destinados a conservar la biodiversidad y el patrimonio natural del país. La norma busca la preservación, restauración y uso sustentable de genes, especies y ecosistemas; y para la pequeña minería esto podría traducirse en nuevas exigencias ambientales, como delimitación de sitios, participación en consultas públicas y eventuales evaluaciones o medidas de compensación.
Proyecto Champagne
La Asociación Gremial Minera de Arica también anunció que hace algunos días comenzaron los trabajos de exploración en Anocarire, como parte del proyecto de minería Champagne.
Respecto a las operaciones, Patricio Vilaplana, director de Asuntos Corporativos de Andex Minerals, comentó que se tendrá un máximo de 44 personas trabajando en su peak de actividad y un plazo de ejecución de 28 meses, con una inversión total estimada de 18 millones de dólares. “Es un proyecto pequeño, en el sentido que son 12 sondajes. No estamos sacando mineral, sino que estamos en un proceso de información para ver qué minerales encontramos, qué cantidades, qué leyes”, dijo.
Vilaplana recordó que la empresa ha desarrollado otras exploraciones en años anteriores, por lo que esta nueva etapa busca confirmar la información existente y analizar la factibilidad de un proyecto minero. “En esa siguiente etapa, el proyecto va a ser sometido a evaluación ambiental, a las etapas de participación, y a todo lo que se requiere, tanto en transparencia como en norma ambiental, buscando conocer los posibles impactos”.
También destacó que el proyecto está cumpliendo con toda la normativa legal y que no existe afectación a la flora ni a la fauna local. “Hay distintas medidas de protección que aparecen en la resolución de calificación ambiental, que nos obligan a tomar una serie de medidas en temas de ruido, de agua, y otros”.
En relación con el uso de agua, enfatizó que será transportada en camiones aljibe desde Arica, por lo que no se utilizarán aguas de bofedales ni subterráneas. “En ningún caso buscaremos derechos de agua, primero por la problemática que existe en el altiplano, y segundo, porque tiene que ser una solución sustentable en el tiempo. Si el proyecto continúa a una siguiente fase, las opciones de explotación serán con agua desalada”, puntualizó.

