“El reciente caso en Chacalluta, donde funcionarios policiales peruanos fueron sorprendidos ingresando droga a nuestro país, confirma la extendida porosidad de las fronteras del norte de Chile. Si bien en esta ocasión se logró detectar el ilícito, debemos reconocer que las acciones actuales son insuficientes y que se requieren más medidas y mayores recursos para reforzar de manera real y efectiva los controles fronterizos» señaló el parlamentario.
Durana también indicó que la zona norte padece a diario las consecuencias de este déficit, «no solo por el narcotráfico y la trata de personas, sino también por el contrabando de vehículos robados que son trasladados hacia Bolivia a través de pasos no habilitados, aprovechando la falta de presencia efectiva del Estado en esos territorios»

Durana señaló que «el Gobierno tiene la responsabilidad de garantizar seguridad en los límites fronterizos, y no basta con actuar caso a caso: se necesita una estrategia robusta, sostenida y coordinada. Por ello, hago un llamado urgente al Ejecutivo a reforzar los controles en los pasos fronterizos y realizar gestiones diplomáticas con el Gobierno del Perú para establecer una cooperación efectiva, sobre todo considerando que en este caso estuvieron involucrados funcionarios policiales de ese país».
Finalmente el parlamentario reiteró que «una buena medida para enfrentar el tránsito ilegal sería reinstalar minas antipersonales en sectores críticos de la frontera, lo que ayudaría a impedir el ingreso por pasos clandestinos y desincentivar el contrabando y la acción del crimen organizado. Arica y Parinacota no puede seguir siendo la primera línea de entrada del crimen organizado. Sin embargo, de este gobierno, que va de salida, ya no esperamos una respuesta eficaz, porque nunca la ha tenido. Solo nos queda esperar un cambio de administración».

