Con una gran afluencia de público se inauguraron los dos nuevos murales del proyecto “Memorias de una historia a pedacitos”, iniciativa artística y comunitaria que continúa aportando a la puesta en valor de las memorias colectivas y el patrimonio urbano de la ciudad de Arica.
En su segunda versión, desarrollada durante el año 2025, el proyecto se consolidó como una escuela de arte, donde las y los participantes vivieron un proceso formativo integral que abarcó diversas disciplinas artísticas y reflexivas. Durante once meses, más de 28 personas fueron capacitadas en dibujo, pintura, mosaico y patrimonio, fortaleciendo no solo habilidades técnicas, sino también una mirada crítica y sensible sobre el territorio y su historia.
El proceso formativo se inició con el aprendizaje del dibujo, guiado por el profesor y artista visual Víctor Dobleg, para luego avanzar hacia la pintura acrílica junto a la artista Arlene Muñoz Droguett. Posteriormente, las y los participantes se adentraron en el arte del mosaico bajo la guía de la profesora Carolina Guerra Olmos, quien además fue la responsable general del proyecto. Todo este recorrido creativo fue acompañado por talleres de patrimonio dictados por Luisa Araya Zamorano, los cuales permitieron contextualizar históricamente los contenidos trabajados y vincular el arte con la memoria local.
El proyecto, financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart) Regional 2025, culmina con la instalación de dos murales de mosaico emplazados en las entradas de la Galería Sangra Colón, los cuales rinden homenaje al pasado comercial de la ciudad y al impacto que tuvo el período del Puerto Libre en el desarrollo económico, social y cultural de Arica.
Las obras reflejan, a través de cada tesela, los sueños, esfuerzos y trayectorias de quienes llegaron al norte en busca de nuevas oportunidades, reconociendo al puerto de Arica no solo como un espacio de intercambio comercial, sino también como una puerta de entrada a anhelos colectivos y proyectos de vida.
Desde la organización del proyecto se destacó la importancia de vivir estos procesos creativos de manera colectiva, entendiendo que la cultura y el patrimonio no son conceptos abstractos, sino construcciones vivas que se hacen entre todas y todos. En un contexto donde muchas dimensiones de la vida tienden a mercantilizarse, iniciativas como Memorias de una historia a pedacitos reafirman la necesidad de defender y fortalecer la gestión cultural, entendida como un ejercicio de cuidado, memoria y proyección comunitaria.

