- En la comuna de Camarones, los estudios ambientales de Celda Solar de Colbun, el proyecto que pondrá en operación en enero de 2027, mapearon 206 nidos de esta especie poco conocida, que pone un solo huevo al año y vuela entre el océano y el desierto.
- El hallazgo llevó a rediseñar el proyecto y dejar 369 hectáreas como área de conservación. Junto con ello, realizó la habilitación artificial de nidos en el área. El objetivo ahora es comprobar si la especie adopta las cavidades, lo que abriría una nueva línea de manejo para un ave de la que casi no existen registros.
Pasa casi toda su vida en el océano, pero para reproducirse se interna en uno de los desiertos más áridos del mundo. La golondrina de mar negra es un ave marina clasificada en peligro de extinción en Chile, que anida en pequeñas cavidades bajo las costras salinas del desierto. Hasta hace pocos años no se sabía con precisión dónde establecía sus nidos.
En Camarones, los estudios ambientales del proyecto de almacenamiento de energía Celda Solar, de Colbún, permitieron identificar y mapear 206 nidos. El registro llevó a modificar el diseño del proyecto y dio origen a un programa de conservación que contempla una prueba inédita con refugios habilitados artificialmente.
La golondrina de mar negra mide unos 23 centímetros de largo y cerca de 50 centímetros con las alas abiertas. Se alimenta en alta mar, a kilómetros de la costa, principalmente de peces y algunos cefalópodos. Su reproducción, en cambio, ocurre tierra adentro. Cada hembra pone un solo huevo al año y las aves suelen volver al mismo sitio para anidar. Sus vuelos entre el mar y las colonias son exclusivamente nocturnos, lo que las hace muy vulnerables a la luz artificial, ya que los focos pueden atraerlas, desorientarlas y hacer que caigan o choquen.
Gonzalo Rodríguez, gerente de Medio Ambiente de Colbún, comenta que “desde lejos el desierto parece vacío, pero cuando uno lo estudia con método aparece vida que depende de equilibrios muy finos. Esta ave necesita el mar para alimentarse y la costra salina para reproducirse. Basta que falle uno de esos dos ambientes para que la especie quede en riesgo”.
El conocimiento científico sobre la especie es reciente. Las primeras colonias en el desierto fueron identificadas alrededor de 2013 por ornitólogos y miembros de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC).
El hallazgo en Camarones
Durante las campañas de prefactibilidad ambiental de Celda Solar, realizadas entre 2020 y 2021, se detectó una colonia cerca del área del proyecto. A raíz de esto, Colbún profundizó los estudios mediante cuatro campañas de terreno entre 2021 y 2022. Los equipos registraron 206 nidos activos e inactivos: 38 dentro del área del proyecto y 168 fuera de ella. La mayoría estaba en el sector oeste del predio, donde hay más costra salina y cavidades aptas.
Con esa información, la compañía rediseñó el proyecto. Concentró las obras en el sector este y estableció en el oeste un Área de Conservación de Fauna de 369 hectáreas, el 37% de la superficie total, que también protege el hábitat del dragón de Poconchile, una pequeña lagartija endémica y altamente amenazada que habita en la zona. Dentro del parque se fijó, además, una zona de exclusión para ocho nidos.
“Una especie que pone un solo huevo al año no tiene margen para perder nidos y crías. Por eso decidimos que la colonia definiera dónde construir y no al revés. Fue una decisión de diseño, tomada antes de tramitar el proyecto e iniciar la construcción”, explica Rodríguez.
Refugios artificiales: una prueba con hallazgos positivos
El programa de conservación contempla cinco años de seguimiento. El Área de Conservación y la zona de exclusión tendrán monitoreo semestral, y antes de intervenir cualquier sector se verifica que no haya nidos ocupados por huevos, polluelos o adultos. El componente más novedoso es la construcción de cavidades artificiales, que serán revisadas cada tres meses para evaluar si las golondrinas las usan para anidar.
Si la especie adopta estos refugios, se habrá validado una herramienta de poco estudio que existe para su manejo. Eso podría replicarse en otros sitios del norte donde la golondrina de mar negra enfrenta amenazas.
De acuerdo con Rodríguez, “los estudios realizados por la ROC han demostrado que la habilitación y adecuación de nidos existentes es una de las estrategias más efectivas para favorecer la conservación de la especie, contribuyendo a mantener y proteger sus hábitats. En ese sentido, evaluar la adopción de estos refugios por parte de las golondrinas permitirá seguir confirmando la importancia de adecuar espacios disponibles para favorecer su reproducción y permanencia”.
La implementación de estas medidas se realiza con especialistas de Bioamérica y de la ROC. “Trabajar con Bioamérica y la ROC nos permite mirar este desafío con los ojos de quienes llevan años estudiando a estas aves. Nosotros aportamos el territorio y la continuidad del monitoreo y ellos el conocimiento para interpretarlo”, agrega el gerente de Medio Ambiente de Colbún.
Finalizó adelantando que, “estamos optimistas, porque en el monitoreo de octubre, se logró detectar la ocupación de al menos dos nidos con golondrina de mar empollando, lo que nos da una perspectiva del éxito que podría tener la medida a mediano plazo”.
Celda Solar es un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) de 228 MW y 912 MWh, equivalente a cuatro horas de suministro. Su función es guardar la energía solar del día para entregarla cuando baja la generación.

