Consejeros ADI Alto Andino Arica Parinacota: Grave Crisis Social y Política que Vive Chile
25 octubre, 2019   //   Nacional, Sociedad

 

Teniendo presente la convulsionada situación social y política que vive Chile, que es consecuencia, sin lugar a duda, de un largo proceso de deterioro de las instituciones y una progresiva profundización de las desigualdades sociales, quienes tenemos responsabilidades de representar a sectores particularmente postergados y marginados no podemos permanecer indiferentes.

 

Desde nuestra particular mirada, la de los pueblos originarios, no podemos sino compartir las masivas manifestaciones de descontento social, el enojo y hastío que se ha acumulado por décadas y que la institucionalidad democrática ha sido incapaz de canalizar ni mucho menos dar respuestas satisfactorias a dichas demandas legítimas.

 

Cómo no empatizar con una sociedad cansada de promesas incumplidas y cuya ‘ciudadanía’ se limita a emitir un voto cada cierto tiempo, sin ‘poder’ de deliberación efectiva, delegando su soberanía en una clase política que solo responde a intereses corporativos, financiada por intereses privados y asentada en los privilegios que su condición de ‘clase’ le otorga.

 

Empatizamos con la clase social postergada, cansada de tanto abuso y que hoy sale a las calles a manifestarse,  porque compartimos las mismas limitaciones, ya que es esa misma clase política la que, a través del Estado, ha decidido nuestras prioridades y todo aquello que necesitamos para nuestro bienestar; nos impone sus normas y estructura organizacional despreciando nuestras instituciones y autoridades representativas.  Nosotros, los pueblos originarios de este país, hemos sido despojados de nuestras tierras y nuestras aguas y es este mismo Estado el que impone sus reglas para validar dicho despojo; NO QUEREMOS A LA MINERIA EN NUESTRAS TIERRAS, RESPETEN NUESTRA VOLUNTAD (NO AL TTP11), no queremos esa actitud patriarcal que han enraizado con nuestra gente y en nuestros territorios.

 

Sépanlo todos y todas, LOS PUEBLOS ORIGINARIOS de estas tierras, hemos sido despojados de todo cuanto teníamos: tierra, agua, costumbre, lengua, historia, cosmovisión y territorio; y como si no fuera suficiente, no se nos reconoce constitucionalmente y se nos vulnera constantemente nuestros derechos fundamentales, que indican las leyes internacionales de los DDHH.

 

Lo anterior parece replicarse, en alguna medida, hoy al evidenciar que en el actual proceso masivo de movilización social las autoridades de turno y la clase política buscan poner fin a las manifestaciones interpretando, a su modo, las demandas de la ciudadanía anunciando una ‘agenda social’ que no hace más que recoger ‘titulares’ y beneficios económicos con enorme sacrificio, que terminarán pagando los mismos beneficiados.

 

Sin embargo, estos anuncios NO tienen nada de sustantivos, que cambien el modo de resolver las desigualdades estructurales y el modelo de desarrollo que hace pocos días, era el ejemplo de Latinoamérica. Así las cosas, los cambios profundos y de largo aliento, deberían ser el resultado de un proceso inclusivo de ‘participación ciudadana’ que legitime las transformaciones, que no tengan letra chica, que en último término resulten de una deliberación ciudadana en el ejercicio de su soberanía. Lo anterior es también nuestra propia reivindicación como Pueblos Indígenas, ese ejercicio de la soberanía para nosotros es el ‘derecho a la autodeterminación’ como pueblos tal como lo señala el Convenio 169 (Art. 7)

 

Sin duda, en ese proceso de ejercicio de la soberanía real, estaremos compartiendo, con lo que esperamos sea una ciudadanía participativa, los mismos fines en cuanto al respeto a decidir nuestras propias prioridades y modelo de desarrollo. En esa línea, NO RENUNCIREMOS JAMÁS a lo que consideramos un derecho humano de los Pueblos Indígenas, a la libre determinación y en virtud de este derecho determinar libremente nuestra condición política y perseguir libremente nuestro desarrollo económico, social y cultural (Artículo 3 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas). 

 

Y advertimos, que cualquier medida administrativa o legislativa siempre que, “(…) pueda afectar a los pueblos indígenas en modos no percibidos por otros individuos de la sociedad” (James Anaya, ex Relator) debe contemplar la participación de nuestros pueblos originarios a través de sus representantes indígenas territoriales, en nuestro caso, Área de Desarrollo Indígena (ADI) Alto Andino Arica Parinacota.

 

Hacemos un llamado al Presidente de Chile, Sr. Sebastián Piñera, a trabajar con nuestras bases sociales los temas que nos competen y nos afectan a todos y todas, principalmente a nuestros pueblos originarios; primero porque  LOS PUEBLOS INDIGENAS TENEMOS EL DERECHO A EXIGIR Y Ud. TIENE LA OBLIGACION de cumplir, tal cual lo indican las leyes internacionales que Chile firmó como compromiso.

 

Este llamado, también lo hacemos a la clase política en general, NO ESTAMOS CONTENTOS CON VUESTRO PROCEDER; Uds. han faltado a la ciudadanía en general, al alejarse de las preocupaciones y necesidades de la población.  No aceptamos sus rentas, sus privilegios, su autonomía, sus vínculos con el empresariado, grupos financieros, entre otros y su forma de trabajar.  Deben replantear su formato y reestructurarse.  Nunca olviden que UDS. VINIERON A SERVIR AL PAÍS Y NO A SERVIRSE DE EL.

 

Finalmente hay que declarar que CONDENAMOS ROTUNDAMENTE las expresiones de violencia que se han registrado en todas las jornadas de manifestaciones, de la mano de delincuentes, infiltrados y fuerzas especiales.

 

Jilatanaka y kullakanka; tenemos el derecho a manifestarnos y es nuestro DEBER aconsejar, que lo hagamos apegado a nuestra cosmovisión: PACIFICAMENTE.

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